Mi primera compra en Estados Unidos fue un cargador de móvil. Ponía 9,99 en la etiqueta. Fui a la caja con un billete de diez dólares en la mano, tan contento, y la cajera me dijo: «Ten seventy-four.»

Diez con setenta y cuatro. Yo miré el billete. Miré la etiqueta. Miré a la cajera. Y pensé, con toda la lógica de un español recién bajado del avión, que se había equivocado.

No se había equivocado. El que no entendía cómo funcionaba este país era yo.

El precio de la etiqueta es una sugerencia#

Aquí va la primera regla y la más importante: en Estados Unidos el precio que ves anunciado no incluye impuestos. Nunca. Ni en la etiqueta, ni en la estantería, ni en la carta del restaurante, ni en la web.

El impuesto se llama sales tax y se añade en el momento de pagar. Es el equivalente conceptual a nuestro IVA, pero funciona al revés en lo que a transparencia se refiere: en España el IVA va incluido por ley en el precio anunciado al consumidor, así que lo que ves es lo que pagas. Aquí lo que ves es la base imponible.

¿Y cuánto es? Depende. Y aquí es donde se pone entretenido.

Por qué no hay un solo tipo impositivo#

El sales tax no es un impuesto federal. No existe un IVA nacional en Estados Unidos. Lo que hay es un impuesto que aplican los estados, y encima de ese, otro que aplican los condados, y encima, otro que aplican los municipios, y a veces uno más de algún distrito especial de transporte o de desarrollo comercial.

Todos se suman en el mismo recibo. Por eso el tipo total puede cambiar cruzando la calle: si un lado pertenece a un municipio y el otro no, el porcentaje es distinto.

Y hay cinco estados que directamente no tienen sales tax estatal: Alaska, Delaware, Montana, New Hampshire y Oregón. La gente que vive cerca de esas fronteras cruza a comprar. Es un deporte local.

🤯

¿Sabías que…?

En muchos estados, entre ellos Illinois, la comida sin preparar tributa a un tipo reducido respecto al resto de productos. Pero la frontera entre «comida» y «no comida» genera situaciones absurdas: en algunos sitios un pollo frío del supermercado paga un tipo y el mismo pollo caliente paga otro, porque calentarlo lo convierte en comida preparada. Hay abogados que se dedican a esto.

— Fiscalidad estatal del consumo

La segunda capa: la propina#

Y cuando ya has asimilado que al precio hay que sumarle un impuesto invisible, descubres que en los restaurantes hay que sumarle otra cosa más.

Lo primero que hay que entender, y lo que a los españoles nos cuesta más: la propina aquí no es una recompensa, es el sueldo.

Existe una figura legal llamada tipped minimum wage: en muchos estados, un empleador puede pagar a un camarero un salario base muy por debajo del salario mínimo general, contando con que las propinas cubran la diferencia. El salario base federal para trabajadores con propina lleva congelado en 2,13 dólares la hora desde los años noventa. Hay estados que lo mejoran; muchos, no.

Por eso no dejar propina en un restaurante americano no es ser tacaño. Es, literalmente, no pagarle a alguien su jornada.

🚨 No apliques la lógica española a la propina

En España dejamos propina cuando el servicio ha sido especialmente bueno, y redondeamos. Aquí el estándar en un restaurante con camarero es del 18 al 20% sobre la cuenta, y se deja salvo que el servicio haya sido realmente malo. Dejar un 10% es un mensaje: significa que algo ha ido mal. Dejar cero es una declaración de guerra. Si el servicio no te ha gustado, deja el 15% y no vuelvas.

La cuenta real de una cena#

Vamos a hacer el ejercicio completo, porque hasta que no lo ves en números no te haces a la idea del salto.

💵 Una cena para dos, de la carta a la tarjeta#

ConceptoImporte
Dos platos principales$44,00
Dos bebidas$8,00
Un postre para compartir$8,00
Subtotal, que es lo que suma la carta$60,00
Sales tax (ejemplo al 9%)$5,40
Propina del 20% sobre el subtotal$12,00

Lo que pagas de verdad$77,40

Ejemplo ilustrativo. El tipo de sales tax varía según estado, condado y municipio. La cuenta final sube un 29% sobre lo que decía la carta.

Un 29% por encima de lo que habías calculado leyendo la carta. Si vienes de visita con un presupuesto, este es el número que tienes que interiorizar: añade un tercio a lo que veas escrito y no te llevarás sustos.

💎 CONSEJO PRO

La propina se calcula sobre el subtotal antes de impuestos, no sobre el total. Muchos datáfonos y recibos te proponen porcentajes calculados sobre el total con impuestos incluidos, lo que infla la propina sin que te des cuenta. Y ojo con los grupos grandes: a partir de seis u ocho comensales muchos restaurantes añaden automáticamente un gratuity del 18-20% a la cuenta. Míralo antes de dejar propina encima, que se paga dos veces con facilidad.

¿A quién hay que dar propina?#

Esta es la parte que más ansiedad me generó los primeros meses, porque nadie te da la lista y todo el mundo la conoce.

📋 La chuleta de la propina#

💵 Referencias habituales

Sí, siempre

  • Restaurante con camarero: 18-20%
  • Bar, por copa: 1-2 dólares
  • Taxi o VTC: 15-20%
  • Peluquería: 20%
  • Reparto a domicilio: 15-20%

No hace falta

  • Comida rápida en mostrador
  • Caja del supermercado
  • Médico, dentista, abogado
  • Personal de una aerolínea
  • Cualquiera con sueldo profesional

Y luego está el fenómeno reciente que aquí llaman tipflation: los datáfonos con pantalla táctil que te giran hacia ti pidiendo propina en sitios donde antes no se pedía. Compras un café para llevar en el mostrador y la pantalla te ofrece 18%, 22% o 25%, con el empleado mirándote.

Esa presión es nueva, es incómoda y a los propios americanos les molesta bastante. Mi norma personal: si me han servido en mesa, propina completa. Si he recogido yo el pedido en un mostrador, le doy a no tip sin sentirme mal. Nadie me ha dicho nunca nada.

Un español mira una carta y sabe lo que va a pagar. Un americano mira una carta y sabe que tiene que hacer dos operaciones matemáticas más antes de saberlo. Y lo hace sin quejarse, porque nunca ha conocido otra cosa.

— Un español haciendo cuentas en la servilleta

¿Por qué no lo incluyen y ya está?#

Es la pregunta que hace todo español, y tiene dos respuestas.

La respuesta práctica: porque una cadena nacional imprime un catálogo o una etiqueta para todo el país, y el tipo impositivo cambia entre miles de jurisdicciones. Poner el precio final obligaría a una etiqueta distinta por municipio.

La respuesta política, que a mí me parece la de verdad: porque mostrar el impuesto por separado es una decisión ideológica. Ver en cada recibo cuánto se lleva el estado, desglosado y en su propia línea, mantiene el impuesto presente y visible. En España el IVA está tan integrado en el precio que la mayoría de la gente no piensa nunca en cuánto paga.

Aquí lo piensas cada vez que compras un cargador de móvil.

Preguntas frecuentes#

❓ Preguntas frecuentes#

¿Por qué el precio de las tiendas en Estados Unidos no incluye impuestos?

Porque no existe un impuesto al consumo federal. El sales tax lo fijan los estados, los condados y los municipios, y se acumulan entre sí, de modo que el tipo total puede variar de una calle a otra. Anunciar el precio final obligaría a etiquetar distinto en cada jurisdicción. A eso se suma la preferencia cultural por mostrar el impuesto desglosado en el recibo.

¿Cuánta propina hay que dejar en un restaurante?

Entre el 18 y el 20% del subtotal antes de impuestos si te atiende un camarero en mesa. No es opcional en la práctica: en muchos estados los trabajadores con propina cobran un salario base muy inferior al mínimo general y las propinas completan su sueldo. Un 15% comunica insatisfacción y no dejar nada se interpreta como una ofensa grave.

¿Qué estados no tienen sales tax?

Cinco estados no aplican sales tax estatal: Alaska, Delaware, Montana, New Hampshire y Oregón. Conviene matizar que en Alaska algunos municipios sí lo aplican por su cuenta. Es habitual que quien vive cerca de esas fronteras cruce a comprar allí las cosas caras.

¿Hay que dejar propina al comprar un café para llevar?

No es obligatorio ni tradicional, aunque cada vez más datáfonos lo sugieren en el mostrador. A ese fenómeno se le llama tipflation y genera bastante rechazo también entre los propios estadounidenses. La regla razonable es: si te han servido en mesa, propina completa; si has recogido tú el pedido en un mostrador, no es necesaria.

¿Cuánto hay que sumarle mentalmente al precio anunciado?

Para compras en tienda, entre un 5 y un 10% según la zona. Para una comida en restaurante, alrededor de un tercio más de lo que suma la carta, contando impuesto y propina. Si vienes de viaje con presupuesto cerrado, calcular un 30% adicional sobre los precios anunciados evita sustos.

🎯 Puntos clave#

  • El precio anunciado nunca lleva impuestos. No hay IVA federal: suman estado, condado y municipio.
  • La propina no es un extra, es el sueldo. El salario base federal con propina sigue en 2,13 $/hora.
  • Calcula la propina sobre el subtotal, no sobre el total con impuestos que te sugiere el datáfono.
  • Cuidado con el gratuity automático en grupos grandes: se paga dos veces con facilidad.
  • Regla de bolsillo: suma un tercio a lo que diga la carta y no te llevarás sustos.