- Por qué Chicago es como es: el incendio de 1871
- Mi ruta de dos días, probada y caminada
- Sábado por la mañana: el centro a pie
- Sábado por la tarde: el río y las alturas
- Domingo: lago, museos y despedida
- Lo que yo me saltaría
- Cuándo ir (y cuándo no)
- Preguntas frecuentes sobre viajar a Chicago
- Mi Chicago, después de todos estos años
Chicago fue lo primero que vi de Estados Unidos. Aterricé en O’Hare el 26 de diciembre de 2015, muerto de frío y de nervios, y desde entonces he vuelto decenas de veces: con visitas de España, en escapadas de fin de semana, y alguna vez yo solo, sin plan, solo por andar.
Después de todos esos viajes tengo una opinión bastante formada, y empieza por algo que probablemente no te esperas: Chicago es la ciudad americana que más se parece a una ciudad europea. Se camina. Tiene transporte público de verdad. Tiene un centro con vida propia. Y tiene una relación con su arquitectura que roza la devoción.
Por qué Chicago es como es: el incendio de 1871#
Para entender esta ciudad hay que empezar por la noche del 8 de octubre de 1871, cuando se declaró un incendio que ardió durante dos días y arrasó casi cinco kilómetros cuadrados del centro. Más de trescientos muertos y unas cien mil personas sin casa, que en aquel momento era prácticamente un tercio de la población.
Y aquí viene lo interesante. En lugar de reconstruir lo que había, Chicago aprovechó para reinventarse entera. La ciudad se convirtió en un laboratorio arquitectónico al que acudió toda una generación de arquitectos con ganas de probar cosas. De ahí salió la Escuela de Chicago y, en 1885, el Home Insurance Building: el primer edificio del mundo con estructura de acero, considerado el primer rascacielos de la historia.
Es decir: el rascacielos, ese símbolo absoluto de Nueva York, se inventó aquí. Y los de Chicago no te dejan olvidarlo.

Mi ruta de dos días, probada y caminada#

Sábado por la mañana: el centro a pie#
Empieza en Millennium Park y hazlo temprano. Este consejo vale más que el resto del artículo junto: la Cloud Gate —la escultura de Anish Kapoor que todo el mundo llama The Bean, «la alubia»— a las ocho y media de la mañana es una experiencia contemplativa; a las once es un campo de batalla de palos selfie.
Yo he ido a las dos horas y no tiene nada que ver. Temprano puedes ver lo que la pieza realmente hace: reflejar el skyline curvado sobre sí mismo, deformando la ciudad entera en acero pulido. Es de esas obras que justifican el tópico.
Justo al lado está el Art Institute of Chicago, y aquí quiero ponerme serio un momento: es uno de los mejores museos del mundo. No «uno de los mejores de Estados Unidos». Del mundo. Tiene la mayor colección de impresionismo francés fuera de París, con salas enteras de Monet y Renoir. Tiene el Nighthawks de Hopper. Tiene el American Gothic de Grant Wood. Tiene Un domingo en La Grande Jatte de Seurat, que es enorme y que en persona no se parece a ninguna reproducción que hayas visto.
Reserva tres horas mínimo. Y si vas con poco tiempo, ve directo a las salas de impresionismo y arte americano y renuncia al resto sin remordimientos.
💎 CONSEJO PRO
Compra las entradas de los museos online y con antelación: te ahorras la cola de taquilla, que en temporada alta puede ser de cuarenta minutos. Y comprueba si te compensa el CityPASS: agrupa varias atracciones principales con descuento y salta colas. Sale a cuenta si vas a hacer tres o más de las grandes; si solo vas a un museo, no.
Sábado por la tarde: el río y las alturas#
Si de todo este artículo solo vas a hacer caso a una recomendación, que sea esta: el crucero de arquitectura por el río Chicago.
Noventa minutos en un barco, con un guía voluntario del Chicago Architecture Center explicando edificio por edificio quién lo construyó, cuándo y por qué. Suena a plan de jubilado y es, sin discusión, lo mejor que se puede hacer en esta ciudad. Ves la ciudad desde abajo, desde el agua, con los rascacielos abriéndose por encima, y entiendes de golpe por qué Chicago es Chicago.
He llevado a todas las visitas que he tenido de España. A todas, sin excepción. Y todas han salido diciendo lo mismo.
Después, las alturas. Y aquí va mi opinión más impopular del artículo: sube al 360 Chicago, no al Willis Tower.
- Más alto: 103 plantas de mirador
- Las cajas de cristal del Skydeck
- Colas largas, a veces de más de una hora
- Vista hacia el interior de la ciudad
- Planta 94 del antiguo John Hancock
- Menos cola y más espacio
- Vista del lago Michigan y del skyline entero
- Bar arriba: puedes sentarte al atardecer
💡 Veredicto: desde el Willis ves la ciudad. Desde el 360 ves la ciudad y el lago, que es lo que de verdad la define. Y encima con una cerveza en la mano.
Para cenar, la deep dish pizza. Que técnicamente no es una pizza sino un pastel salado de queso con una corteza que parece un molde de tarta, y que hay que pedir con cuarenta minutos de antelación porque se hace al momento. Lou Malnati’s es mi favorita, aunque cada uno tiene la suya y el debate es infinito.
Como español, mi opinión honesta: no está mal, es curiosa, y con una porción vas servido para el resto de tu vida. Pero no le digas a un vecino de Chicago que «no es pizza de verdad». Sé de lo que hablo.
Domingo: lago, museos y despedida#
Empieza por Navy Pier, y otra vez temprano. Es el sitio más turístico de la ciudad y a partir de mediodía se convierte en una feria. A primera hora, con la noria parada y el lago en calma, tiene su punto.
Luego, el Museum Campus: tres museazos juntos frente al lago. El Field Museum de historia natural, donde está Sue, el Tyrannosaurus rex más completo jamás encontrado. El Shedd Aquarium, uno de los mayores acuarios cubiertos del mundo. Y el Adler Planetarium.
Consejo de alguien que lo intentó: elige uno. Solo uno. Cada uno de esos museos da para media jornada larga y encadenarlos es la mejor forma de acabar odiando los museos.
📌 El mejor secreto gratis de Chicago: el paseo desde el Museum Campus hacia el norte por el Lakefront Trail, al atardecer. Cuarenta y un kilómetros de paseo junto al lago, con el skyline entero a tu izquierda poniéndose dorado. No cuesta nada, no sale en las guías y es la imagen que se me queda de esta ciudad.
Lo que yo me saltaría#
Porque una guía honesta también dice qué no merece la pena.
La Magnificent Mile como plan. Es un tramo de Michigan Avenue lleno de tiendas de marcas que tienes en cualquier ciudad grande del mundo. Está bien pasear por ahí de camino a otro sitio; dedicarle una mañana es tirar el tiempo.
Las cajas de cristal del Willis Tower, si vas justo de tiempo. Son cuatro balcones acristalados donde te haces una foto mirando hacia abajo. Está muy bien la foto. No está tan bien la hora y cuarto de cola para hacerla.
Cenar en el centro los dos días. Chicago tiene barrios con una escena gastronómica muchísimo mejor y más barata: Pilsen para comida mexicana de verdad, Chinatown, o Logan Square. Está todo a un trayecto de metro.
Cuándo ir (y cuándo no)#
Aquí no hay debate posible, y te lo dice alguien que lleva años pasando inviernos en Illinois.
La mejor época es de finales de mayo a octubre. Y dentro de esa horquilla, septiembre es perfecto: buen tiempo, menos turistas que en agosto y las terrazas todavía abiertas.
El invierno en Chicago no es «hace frío». Es otra cosa. La ciudad se llama The Windy City por motivos históricos discutidos, pero el viento que viene del lago en enero es perfectamente capaz de dejar la sensación térmica en veinte grados bajo cero. Yo aterricé aquí un 26 de diciembre y todavía me acuerdo de la bofetada de aire al salir de la terminal.
Se puede visitar en invierno, claro. Pero cambia el plan: museos, arquitectura por dentro y poco Lakefront Trail.
Preguntas frecuentes sobre viajar a Chicago#
❓ Preguntas frecuentes#
¿Cuántos días hacen falta para ver Chicago?
Con dos días bien planificados ves lo esencial: Millennium Park, el Art Institute, el crucero de arquitectura, un mirador y uno de los museos del Museum Campus. Con tres o cuatro puedes añadir barrios como Pilsen o Logan Square, que es donde está la ciudad de verdad.
¿Hace falta alquilar coche en Chicago?
No, y de hecho es contraproducente. Chicago es de las pocas ciudades estadounidenses con transporte público realmente útil: la red de metro y tren elevado, la CTA, conecta O’Hare y Midway con el centro. Aparcar en el downtown es caro y complicado. Aquí el coche estorba más que ayuda.
¿Cuál es la mejor época para visitar Chicago?
De finales de mayo a octubre, y si puedes elegir, septiembre: buen tiempo, menos gente que en pleno verano y terrazas todavía abiertas. El invierno es durísimo, con viento del lago que puede dejar sensaciones térmicas bajo cero durante semanas, así que si vas en esa época planifica actividades de interior.
¿Merece la pena el crucero de arquitectura?
Es lo mejor que se puede hacer en Chicago, sin discusión. Noventa minutos por el río con un guía del Chicago Architecture Center explicando los edificios uno a uno. Entiendes de golpe por qué esta ciudad es la capital mundial de la arquitectura moderna. Reserva con antelación en temporada alta.
¿Willis Tower o 360 Chicago?
Mi recomendación es el 360 Chicago, en la planta 94 del antiguo John Hancock. Es algo más bajo que el Willis pero tiene menos cola, vistas al lago Michigan además del skyline, y un bar donde puedes sentarte a ver el atardecer. El Willis tiene las famosas cajas de cristal, pero las colas pueden superar la hora.
Mi Chicago, después de todos estos años#
Nueva York te impresiona. Los Ángeles te desconcierta. Chicago te cae bien.
Es una ciudad enorme que no se comporta como una ciudad enorme. La gente te habla en la cola del café. Te ayudan si te ven mirando un plano. Tiene una escala humana que uno no espera en la tercera ciudad más grande del país, y una arquitectura de la que sus vecinos están orgullosos con una intensidad que a un español le resulta entrañable.
Aterricé en O’Hare un 26 de diciembre sin saber que no me iba a volver. Diez años después, cada vez que veo el skyline aparecer por la ventanilla, sigo notando lo mismo en el estómago.
Si vienes de visita a Estados Unidos y estás dudando entre destinos, te lo digo claro: dale a Chicago dos días. No te va a deslumbrar como Nueva York en las primeras dos horas. Pero cuando te vayas, vas a querer volver.
🎯 Puntos clave#
- El crucero de arquitectura es imprescindible. Si solo haces una cosa en Chicago, que sea esta.
- Millennium Park y Navy Pier, temprano. A partir de media mañana son otra cosa completamente distinta.
- 360 Chicago antes que Willis Tower: menos cola, vistas al lago y un bar para ver el atardecer.
- Elige un solo museo del Museum Campus. Encadenarlos es la mejor forma de acabar agotado.
- Nada de coche: el transporte público funciona y aparcar en el centro es caro e incómodo.




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