Me encontraba volviendo de una entrevista de trabajo y tocaba coger el tren en la estación central de Chicago, más conocida como Union Station. Entré por las puertas, levanté la vista hacia esa nave central de techos altísimos y columnas colosales, y algo en mi cerebro hizo click. Esto me suena. Esto lo he visto antes.
Y claro que lo había visto. Si es la estación de Los Intocables de Eliot Ness.

Union Station: un escenario antes que una estación
Inaugurada en 1925, la Union Station de Chicago es uno de los edificios más icónicos de la arquitectura americana. Su enorme sala de espera principal —el Great Hall— con sus columnas corintias, sus ventanales que dejan entrar cascadas de luz natural y su suelo de mármol, hace que esperar el tren aquí se parezca más a visitar un templo griego que a lo que normalmente uno asocia con el transporte público.
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¿Sabías que…?
Solo en el año 2017, las productoras cinematográficas se gastaron más de 500 millones de dólares rodando escenas en Chicago. La ciudad ha sido escenario de películas como El Caballero Oscuro, Transformers, Batman vs Superman, Solo en Casa y decenas más. Puedes consultar la lista completa en la Agencia de Asuntos Culturales de Chicago.
— Chicago Film Office, 2017
Vivir cerca de Chicago tiene esas cosas: de repente estás esperando el tren y te das cuenta de que estás literalmente dentro de una película. No en sentido metafórico. Literalmente.

Los Intocables: la película que inmortalizó esta estación
Los Intocables (originalmente The Untouchables) es una película estadounidense de 1987 dirigida por Brian De Palma y protagonizada por Kevin Costner. Está basada en la novela homónima escrita en 1957 por el propio Eliot Ness junto a Oscar Fraley. Fue estrenada el 3 de junio de 1987, recibida con muy buenas críticas y un éxito rotundo en taquilla: 76 millones de dólares de recaudación en territorio nacional. Fue nominada a 4 Oscars, y Sean Connery se llevó el de Mejor Actor de Reparto —uno de los más merecidos de la historia de los premios, dicho sea de paso.
La película nos sitúa en el Chicago de los años 30, en plena Ley Seca. El agente federal Eliot Ness (Kevin Costner) persigue sin descanso al gángster Al Capone (Robert De Niro), amo absoluto del crimen organizado en la ciudad. El problema es que la falta de pruebas le impide acusarle de lo que realmente hacía: asesinatos, extorsiones y tráfico ilegal de alcohol. Así que Ness, con la ayuda de un pequeño grupo de policías incorruptibles reclutados con la astucia de un veterano agente (Sean Connery), junto a Andy Garcia y Charles Martin Smith, decide buscarlo por otro lado.
Y así fue como el mayor camorrista de la historia de los Estados Unidos acabó entre rejas. No por matar. No por traficar. Por no pagar impuestos. La moraleja más americana que existe.
🎬 En la película
Una escalinata monumental donde se desarrolla la icónica escena del carrito de bebé. Tensión, balas, violines de Ennio Morricone y Sean Connery siendo Sean Connery.
🚂 En la realidad
Gente con maletas, turistas haciéndose fotos, y un español con traje de entrevista mirando las escaleras con cara de no poder creérselo.

La escena del carrito: un momento del cine que no se olvida
Para los que no la hayáis visto —y si no la habéis visto, id a verla ahora mismo y volved después—, la escena más famosa de la película transcurre exactamente aquí, en la Gran Sala de Union Station. Un tiroteo frenético, cámara lenta, y un carrito de bebé descendiendo lentamente por los escalones mientras las balas silban. Brian De Palma tomó la secuencia de la película soviética El Acorazado Potemkin (1925) y la reinventó en clave americana. El resultado es una de las escenas más referenciadas e imitadas de la historia del cine moderno.
Estar ahí, en esa escalinata, con el mismo mármol bajo los pies y los mismos techos sobre la cabeza, tiene algo de experiencia única que ninguna pantalla te puede dar.
💎 CONSEJO PRO
Si visitas Union Station como turista, entra por la puerta de Canal Street para acceder directamente al Great Hall, la sala principal con las columnas y la gran escalinata. La entrada es libre y gratuita. Ve por la mañana entre semana para tener el sitio relativamente tranquilo y poder hacerte las fotos sin multitudes. Y sí, bájate por las escaleras despacio. Te lo mereces.
Me lo pasé en grande reviviendo las escenas icónicas mientras esperaba el tren. Fue uno de esos momentos en los que la vida en EE.UU. te regala algo inesperado: no ibas buscando una experiencia, ibas a coger un tren, y de repente estás dentro de la historia del cine americano.
Si os gusta el cine, la arquitectura, la historia de Chicago o simplemente queréis sentir que estáis en una película, Union Station es parada obligatoria. Sin discusión.
🎯 Puntos clave
- Union Station es mucho más que una estación de tren: inaugurada en 1925, es uno de los edificios más icónicos y fotografiados de Chicago. La entrada al Great Hall es completamente gratuita.
- Los Intocables (1987) es la excusa perfecta para visitarla: si no la has visto, véla antes de ir. Si ya la has visto, prepárate para esa sensación de déjà vu cinematográfico que no tiene precio.
- Chicago es una ciudad de cine, literalmente: solo en 2017 se rodaron producciones por valor de 500 millones de dólares en sus calles. Pasear por Chicago con eso en mente cambia completamente la experiencia.
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