Un desayuno típico del medioeste

Gastronomía, Vida - febrero 5, 2019

Esta mañana me fui a desayunar pronto a una de las franquicias más conocidas de los Estados Unidos, la archiconocida Denny´s. Ésta, es la cadena más grande de restaurantes familiares de servicio completo de los Estados Unidos. Contando con más de 2,500 restaurantes en todo el territorio nacional y operando en un formato 24/7 (sin cerrar los festivos) hace que Denny´s sea una de las cadenas más usadas por trabajadores, transportistas y old timers.

Todo esto, hace que a veces sea imposible ir a desayunar a ciertas horas sin reserva. ¡Es como intentar entrar en un concierto de Justin Biever Ketama!

Personalmente prefiero iHOP, otra cadena de restaurantes familiares donde el desayuno está a otro nivel, es un verdadero palacio de las delicias. Los precios son un poco más elevados y se nota que es menos popular, pero sus desayunos y siropes de arce con infusiones de sabores hacen que mis papilas gustativas disfruten como nunca.

El único problema de estos 2 citados sitios es que la cantidad de calorías, malos carbohidratos y azúcar, es demencial. Un desayuno típico suele rondar entre 1.200 y 1.700 Kcal y tiene la nada desdeñable cifra de 80 gramos de azúcar. La diabetes, obesidad y el síndrome metábolico son los principales accionistas de estos lugares. Pero si uno es responsable y moderado, no debería tener muchos problemas comiendo, muy de vez en cuando, tales manjares.

Café Americano acompañado de el famoso half and half.

A las 7 de la mañana me pedí un desayuno estilo lumberjack y hete aquí el resultado. Una bomba calórica de unas 1500Kcal, compuesto de:

  • Taza de café americano con Half&Half (Mitad leche semidestanada, mitad nata), con rellenados ilimitados.
  • Un combo compuesto de 2 huevos a la plancha over’easy ( poco hechos ), hashbrown (patatas paja a la plancha con queso cheddar fundido), 2 longanizas, 2 tiras de bacon y 1 filete de jamón de york.
  • Un plato de 3 Pancakes con mantequilla (en realidad es mitad mantequilla de vaca y mitad margarina de girasol) y sirope de arce.
  • Y por último, 2 tostadas cortadas en triángulo con mantequilla.

Con algo de esfuerzo y un par de sinsudores, me acabé todo lo que me pusieron en la mesa como buen comedor que soy.

Después de contar que me había atrapado unas 1500 Kcal y 4 tazas de café, llamé a mi mujer para decirle que no preparara nada para la hora de comer porque, vamos, ¡qué ya no me hace falta probar bocado en todo el resto del día!


¡Comparte este post!


Sin comentarios

Deja un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.