Hoy me ha llegado la tarjeta identificativa de residente permanente en los Estados Unidos de América, oficialmente conocida como I-551, aunque todo el mundo la llama Green Card o Tarjeta Verde. Y sí, efectivamente es verde.

Por fin. Por fin. Se ha completado mi proceso migratorio y tengo en mis manos la prueba física de que soy residente permanente de los Estados Unidos. La verdad es que no podría estar más contento: tengo una entrevista de trabajo en unos días, tengo la sensación de que me van a dar el puesto, y lo mejor de todo es que ya puedo demostrar que estoy autorizado a trabajar sin necesidad de sponsorship. Para el que no lo sepa, en EE.UU. muchas empresas se niegan directamente a contratar a alguien que requiera que la compañía patrocine su visado de trabajo, porque implica papeleo, dinero y una responsabilidad legal que no quieren. Con la Green Card en el bolsillo, ese problema desaparece por completo.

Con todo, sólo he tardado cerca de un año en regular mi situación en EEUU. Un año que, os lo juro, se ha hecho eterno en algunos momentos.

🤯

¿Sabías que…?

La Green Card no siempre fue verde. Durante décadas fue de varios colores (blanca, rosa, azul…). Recuperó el color verde en 2010 con un rediseño de seguridad. El apodo «tarjeta verde» le quedó para siempre desde los años 40, cuando sí era literalmente verde.

— USCIS, Historia del formulario I-551

¿Qué es exactamente la Green Card?

La Green Card o I-551 es el documento que acredita tu estatus de Lawful Permanent Resident (residente permanente legal) en los Estados Unidos. No es la ciudadanía americana (eso es otro proceso completamente diferente), pero te da casi los mismos derechos: puedes trabajar para cualquier empresa sin restricciones, vivir indefinidamente en el país, y después de 5 años (o 3 si estás casado con ciudadano americano) puedes solicitar la ciudadanía.

Físicamente, la tarjeta es muy similar al DNI español: fabricada en policarbonato rígido, tiene exactamente las mismas medidas que una tarjeta de crédito estándar (85,60 mm de ancho por 53,98 mm de alto) y viene cargada de elementos de seguridad para evitar falsificaciones. Algunos de los que más me llamaron la atención al tenerla en la mano:

Mi Green Card
  • Kinegrama: parecido a un holograma pero sin efecto 3D, cambia de apariencia según el ángulo de la luz.
  • Tinta ópticamente variable (OVI): el número de tarjeta cambia de color al inclinarla.
  • Microimpresión: texto extremadamente pequeño que solo se puede leer con lupa.
  • Imagen táctil: el nombre y número tienen relieve perceptible al tacto.
  • Banda de radio-frecuencia (RFID): chip integrado con datos biométricos.

Vamos, que falsificarla no está al alcance de cualquiera. Que se lo digan a quien lo intente.

271

Días que duró mi proceso

~8-14

Meses de media en 2017-18

Mi cronología: de la llegada a la tarjeta

Emigré a los EEUU el 1 de Marzo de 2017 y exactamente un año después, el 1 de Marzo de 2018, recibí en mi buzón el famoso Welcome to the United States pack, con la Green Card incluída. Bonita simetría, la verdad.

📅 Mi proceso migratorio (2017-2018)

1 Marzo 2017

Llegada a los EEUU

Un español con maletas, ilusión y bastante pánico aterriza en suelo americano.

26 Mayo 2017

Inicio del proceso migratorio

Se presenta la petición inicial ante USCIS. Empieza el reloj y la espera.

21 Febrero 2018

Entrevista en USCIS

La entrevista final en la oficina del USCIS (United States Citizenship and Immigration Services). Nervios, preguntas, y… aprobado.

1 Marzo 2018

¡Green Card en el buzón!

El pack de bienvenida llega por correo. Exactamente un año después de mi llegada. El universo tiene sentido del humor.

El proceso desde que lo inicié hasta la entrevista final duró exactamente 271 días. Casi un año para regular mi situación en este país, lo que me parecía una barbaridad al principio, pero cuando empecé a leer los foros de inmigrantes y escuchar historias de gente esperando 2, 3 e incluso 4 años, lo mío fue un sprint. Ya me puedo dar con un canto en los dientes.

Lo mejor: ningún RFE

Uno de los mayores sustos que puede llevarse un inmigrante durante el proceso es recibir una RFE (Request For Evidence) o una RFIE (Request For Initial Evidence). Básicamente es una carta de USCIS diciendo: «Oye, que esto que nos has mandado no nos convence, necesitamos más pruebas.»

Recibirla no significa que te vayan a denegar la solicitud, pero sí implica más papeleo, más tiempo, más estrés y, en muchos casos, más dinero en abogados. Gracias a dios (y a haber preparado la documentación con mimo y cuidado), no recibí ninguna. Ni una sola. El proceso fluyó sin incidencias desde el principio hasta el final.

💎 CONSEJO PRO

Para evitar una RFE, presenta más documentación de la que te piden, no menos. Más vale que el agente tenga que hojear un tocho de papeles a que te pidan algo que no enviaste. Incluye copias de todo, traducciones certificadas si aplica, y una carta de presentación organizando los documentos. A mí me funcionó.

Green Card vs DNI: comparativa rápida

🇺🇸 Green Card (I-551)

VS

🇪🇸 DNI Español

  • Válida 10 años (residentes permanentes)
  • Incluye chip RFID con datos biométricos
  • No sirve como documento de viaje
  • Proceso para obtenerla: meses o años
  • Coste en 2017: ~$1.225 en tasas
  • Válido 10 años (mayores de 30)
  • También incluye chip con datos biométricos
  • Válido para viajar por la UE
  • Proceso: una tarde en la comisaría (con suerte)
  • Coste: ~12€

💡 Veredicto: Físicamente muy similares. En coste, tiempo y burocracia para conseguirlas… no tienen nada que ver. Viva España.

¿Y ahora qué?

Pues ahora, a vivir. Aunque con matices, porque no todo es tan sencillo como parece. La tarjeta que me ha llegado tiene una validez de solo 2 años, ya que en mi caso se trata de una residencia condicional de tipo CR6 (residencia basada en matrimonio con ciudadano americano, de menos de 2 años). Esto significa que antes de que expire la tarjeta, tengo que presentar el formulario I-751, conocido como Petition to Remove Conditions on Residence o ROC (Removal of Conditions). Básicamente es demostrar ante USCIS que el matrimonio es auténtico y que sigue en pie. Otro formulario más, otra tasa más, otra espera más. La burocracia americana no descansa.

Si todo va bien con el ROC, entonces sí: me expedirán una Green Card de 10 años (categoría IR6), la definitiva, que habría que renovar al cabo de una década. Y si en algún momento quiero solicitar la ciudadanía americana, tendré que esperar al menos 3 años desde la fecha de la residencia permanente (por estar casado con ciudadana americana), acreditar que he vivido en el país de forma continuada y superar un examen de inglés e historia americana. Pero eso ya es música del futuro.

Por ahora me conformo con poder trabajar libremente, sin depender de que ninguna empresa quiera patrocinarme, y con tener por fin un documento que me identifique oficialmente en este país (recordad que en EE.UU. no existe el DNI: el pasaporte o la driver’s license son tus únicos documentos de identidad válidos en el día a día).

🎯 Puntos clave

  • Mi proceso duró 271 días (Mayo 2017 – Febrero 2018), por debajo de la media de 8-14 meses de aquel período.
  • No recibí ningún RFE, lo cual facilita mucho el proceso y evita retrasos innecesarios. Prepara bien la documentación desde el principio.
  • La Green Card no es la ciudadanía, pero da casi los mismos derechos laborales y de residencia. Para la ciudadanía hay que esperar 5 años más y superar un examen.